El Blog de Teruca

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octubre 21, 2007

La Farándula

Farándula es una palabra que está de moda desde hace poco tiempo, se refiere a la profesión de los artistas de teatro. Compañía antigua de cómicos ambulantes.

La palabra farándula, se ha llevado a la actualidad en los medios de comunicación, sobre todo en la televisión. Esta es una fase del periodismo, que en vez de llevar una noticia que valga la pena, se especializan en la vida privada de las personas que trabajan en este medio, por otro lado, los o las involucradas en el pelambre acceden a estas entrevistas para ser conocidas, y de ese modo también ganan algún dinerillo que no deja de ser atractivo.

Según los expertos en televisión abierta, el pelambre es lo que más vende en el medio, y es lo que tiene más audiencia, lo más terrible de todo es muy nocivo, ya que no aporta nada al televidente, al contrario, a quien lo ve anima a ver el defecto en la otra persona y no la cualidad.

En la farándula están muy de moda algunos personajes del espectáculo, como del periodismo y algunos deportistas jóvenes.

Es una lástima que se le dé tanta importancia a la vida de ciertas personas que no son ningún ejemplo para la sociedad, y queramos o no estamos siendo bombardeados por estos temas.

El miedo, nuestro peor enemigo

El miedo es un sentimiento, ya que está muy arraigado a nosotros, y lamentablemente es el peor enemigo que tenemos, digo peor, porque es algo que nos inmoviliza a realizar actos, no confundir con la prudencia. Es algo a lo que se le da mucha fuerza. Existen muchas clases de miedo, tales como: al ridículo, a hablar en público, a emprender algo nuevo, al fracaso, a equivocarnos, a encarar la verdad de frente, en fin a lo desconocido y por último, el miedo a la muerte. También lo definiría, como la imposibilidad de realizar un acto o la falta de confianza uno(a) misma. Esto va tomado de la mano con el pesimismo. El miedo conlleva a tardar algún proyecto que podríamos tener en mente.
Cómo se combate el miedo, con el atreverse, lanzarse, no importa que nos equivoquemos, aunque hay situaciones en donde se requiere mucha práctica y también creerse el cuento, que yo también puedo, y para eso lo intento y si me equivoco lo hago de nuevo, y así sucesivamente.
Lamentablemente perdemos mucho tiempo pensando en "que si podré lograrlo o no".
Ayer, estando en un salón de belleza, había una niña, de 7 años aprox. que llamó mucho mi atención como la de las demás personas. Ella quería ser peluquera y se vistió con un delantal de una de ellas, y comenzó a atender a las personas que iban llegando, felizmente, la dueña del lugar la apoyó bastante, dejándola usar algunos implementos, como adminículos para hacer las manos. Hago notar ésto porque ella en ese momento, estaba haciendo algo que le gustaba, y en su inocencia de niña, no sentía miedo a que alguien la mirara feo o dijera algo, en fin, estábamos todas muy entretenidas mirando la actuación de Caroline.

El funcionamiento del cuerpo

Hace 3 meses me caí en la calle, tropecé con un obstáculo, esta caída fue como de arquero, azoté mi cuerpo de costado con el hombro izquierdo, afectándome el "manguito rotatorio", ¿qué será eso", se preguntarán muchos. Es un conjunto de tendones que permiten la movilidad del brazo en su totalidad. La gente en forma muy gentil, trataban de ayudarme, halándome del brazo afectado, era tal el dolor, que en mi sufrimiento daba las gracias, y a la vez les decía "no me toquen". Cuando me vi de pié me dolía todo hasta para caminar. Por la noche, cuando me quise quitar la ropa para acostarme, tuve que pedir ayuda para sacarme el yersey, ya que el dolor era tan enorme no no podía flectar el brazo. Tuve que hacer estrategias para acomodarme en la cama para descansar y también dormir. En el diario vivir me tuve que acomodar para hacer cosas, como lavar mis manos, los platos, ducharme, etc.

Acudí al especialista (traumatólogo), quien me dió la orden para una radiografía y ecotomografía. Después fuí derivada a sesiones con kinesiólogo. La terapia, fue con electricidad y ejercicios, los que me han permitido ciertos movimientos con el brazo que antes no podía realizar. Ahora debo acudir de nuevo al traumatólogo para que me evalúe y me dé la orden para una nueva sesión de terapia.
Lamentablemente tenemos que pasar por estos accidentes para tomar conciencia del funcionamiento de nuestro cuerpo, cada tendón, huesito, la columna, etc. Por otro lado, el papel importante que juega el kinesiólogo, y el profesionalismo con que ejercen su trabajo, en fin ambos terminamos encariñándonos.
Moraleja a todo ésto, es dar gracias a Dios, por nuestro cuerpo, nuestra salud, nuestro buen funcionamiento de todos nuestros órganos y sentirnos felices por ello.